Pues, siempre hay un chocolatito en alguna gaveta o en la nevera, unos caramelos que me esperan en los bolsillos de la ropa, un delicioso trozo de pastel en alguna panadería que me dice “gordita, comeme, soy todo tuyo” Yo soy gorda desde que nací, tengo alma de gorda, mente de gorda y por más que baje de peso seguiré siendo gorda hasta el día que me muera, sinceramente soy de las que trata de pensar bien de la gente, soy de las que cree que todos tenemos la capacidad de transformar lo malo en bueno, pero a veces me topo con pensamientos que si pretenden ser graciosos realmente no logran el cometido, sobre todo cuando se trata de faltarle el respeto a muchas personas por su gordura, una persona que evidentemente no le importa en absoluto la sensibilidad de quienes padecen obesidad y luchan a diario por aceptarse, por amarse y por tratar de tener calidad de vida más allá de sus kilos. Hay muchos que no piensan lo que dicen, menos aún que sus palabras pueden llegar tan hondo que así como pueden sanar, también pueden destruir todo un mundo, encima de que uno tiene que escuchar por boca de otros que es gorda, en el sentido más negativo que te lo pueden decir, además tienes que ser educada y no responder ni criticar al que tienes en frente todos los aspectos negativos que él o ella no se ve, pero que sí critica y hace ver de los demás.
Básicamente creo que una no puede arrancarsee los rollos, ni esconder la
celulitis, ni ocultar la redondez, somos así por decisión, porque nos
tocó, por cuestiones de salud, pero somos gordas y eso no se puede
ocultar bajo el sol, estaríamos negando nuestra esencia y también
dejando de mostrar nuestra propia belleza, que más allá de todo tenemos y
si creemos firmemente en nosotras demostraremos nuestra luz y
atraeremos miradas positivas.La realidad es que una quiere comprar en los mismos lugares que el resto
de las mujeres, usar ropa que esté a la moda, con los colores de la
temporada y dejar de meterse en el típico negro que nos disimula
la gordura y muchas veces nos salva, también nos ayuda a negar lo que somos, tristemente nos dejamos derrotar por la mirada de los de afuera. Nos preocupa tanto el que dirán, que dejamos de
vestirnos como realmente lo deseamos, nos tortura tanto el comentario y
la risa burlona de los demás, que hemos dejado de mirarnos con amor y lo
peor de todo es que nos vestimos para ocultarnos, para que se vea lo
menos posible de nosotras, como si se pudiera ocultar el sol con un
dedo.
Asumo que con el nombre de este blog yo también me etiqueto, pero como
siempre digo siento que soy mucho más que una gorda, ante todo soy un
ser humano con múltiples facetas, características, sueños y con una
personalidad que se mueve por todos los estados del ser humano.. ¿La solución de los problemas de una persona gorda, está en ser flaca?, se los pregunto y me lo cuestiono.
No es una tragedia ser gordo, por más que algunos se empeñen en hacer
sentir mal a los que lo son, por más que muchos detestan sus cuerpos y
no soportan mirarse, por más que muchos dejan de comer y se maltratan
con dietas, por más que la sociedad ha impuesto un modelo de talla que
abarca el concepto de belleza estándar, que no incluye a los gordos,
serlo no es el fin del mundo.


